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Medicina en el Mundo Árabe

La medicina árabe fue un nexo de unión entre la sabiduría del mundo clásico y la medicina del Renacimiento.

Los antiguos textos clásicos, perdidos para los médicos occidentales, eran conocidos y fueron transmitidos por los árabes.

La medicina aportada por el mundo árabe

Hubo un tiempo en que la Medicina de punta se escribía en árabe. Y no fue una temporada: duró siglos.

Mientras la Europa cristiana estaba sumida en las tinieblas de la ignorancia y el fanatismo religioso y la teología aplastaba, cualquier intento de independencia de la ciencia, el inmenso mundo musulmán de entonces, que abarcaba desde la península ibérica hasta los límites del actual Irán, vivía una etapa de esplendor científico inusitado.

Las cortes musulmanas de ese tiempo, como Córdoba, Bagdad, El Cairo, Damasco o la propia Samarcanda, eran de una magnificencia incomparable y los califas, emires y visires vivían rodeados de poetas, filósofos, sabios y artistas de todas clases.

Los árabes nos legaron grandes descubrimientos en la Química, la Astronomía, la Ingeniería, las Matemáticas y la Medicina, entre otras.

Basta nombrar solo el álgebra, los números arábigos y el uso del cero, para aquilatar la importancia de su aporte a la humanidad.

La triada de oro de los conocimientos médicos en el período clásico del islam la constituyen:

  • Razi (siglo IX),
  • Avicena (siglo X) y
  • Averroes (siglo XII); pero,

¿cuáles fueron sus aportes?

♠ Al-Razi (865-925), conocido en Europa como Razi, fue el fundador del hospital de Bagdad.

Escribió cerca de 200 trabajos médicos, describió el sarampión y la viruela, y los diferenció, conoció de la inmunidad contra la repetición de la enfermedad y aplicaba la vacuna contra la viruela.

Expuso normas de higiene en los enfermos, investigaba la acción de los remedios sobre los monos, describió instrumentos para extraer cuerpos extraños y fue uno de los primeros que utilizó algodón en los vendajes y los hilos para las suturas de las heridas.

A él se le deben también múltiples obras de Medicina, entre las que se cita el «Libro Universal de Medicina» (25 tomos), que sirvieron durante largo tiempo como manuales en las Facultades de Medicina de las Universidades Medievales de Europa Occidental.

♠ Abu Ali lbn Sina (980-1037), conocido en Europa como Avicena, fue uno de los más prestigiosos médicos árabes.

Tiene entre sus principales méritos la formulación de las reglas de higiene, describió el cuadro clínico de la peste, alertó sobre la contagiosidad de la viruela, describió síntomas de varias enfermedades, fue precursor de la idea de la transmisión de enfermedades por el aire y el agua, describió la meningitis, utilizó el mercurio para tratar la sífilis y tiene la autoría de «El cannon de la ciencia médica», libro que durante siglos fue el texto fundamental de medicina en Europa.

Este tratado de cinco tomos en el que trata desde la anatomía y la fisiología hasta las enfermedades de distintos órganos y aparatos, así como la galénica, combinando en un tratado todo el saber médico de la época.

El Canon es uno de los textos más importantes de la historia de la medicina.

Así mismo describe, ayudándose de ilustraciones, numerosos instrumentos quirúrgicos.

♠ Ibn Rusd (1126-1198), conocido en Occidente como Averroes, además de sus inmensos méritos como filósofo, expresó conceptos sobre la función de la medicina en la conservación de la salud y preservación de las enfermedades, y escribió el «Kitab el Coliyat», obra médica muy adelantada para su época.

Además de los aportes hechos por estos 3 grandes médicos, hubo muchos otros que contribuyeron a desarrollar la cirugía, la oftalmología, compusieron tratados sobre terapéutica, psiquiatría e historia de la medicina.

En su lucha contra el oscurantismo religioso, los médicos árabes defendían concepciones materialistas y se basaban en la experiencia.

La medicina árabe se apoyaba en el sincretismo o aportación de varias culturas.

Tomaron lo mejor de Hipócrates y Galeno sin desdeñar los saberes médicos orientales tradicionales.

Decían que el buen médico tiene que estudiar y practicar a la vez.

Los médicos árabes de Córdoba llegaron a operar las cataratas con éxito en el siglo XII.

Operaciones de tumores, reducción de fracturas y luxaciones, así como complejas técnicas de suturas e intervenciones odontológicas eran igualmente practicadas por médicos árabes.

Descubrieron el alcohol y lo utilizaron como antiséptico, y practicaban también las cauterizaciones de llagas abiertas.

Una de las cosas que más llamaba la atención era la abundancia y el buen estado de los hospitales en las tierras islámicas, donde los enfermos eran atendidos diariamente por médicos y enfermeros.

♣ Hunayn ibn Ishaq, médico y traductor, fue uno de estos médicos, particularmente célebre por sus traducciones de Galeno.

El uso del yeso en el siglo X fue un avance significativo. Con la adición de agua a un polvo de sulfato cálcico deshidratado se producía un material sólido.

Se atribuye a Rhazés (850-923 d.C.), médico persa, la utilización del yeso por primera vez en medicina, en su tratado médico «Hawi».

Otro persa, Abu Mansur Muwaffak describió la colocación de yesos para fracturas y otras lesiones óseas de los miembros.

Entre los más importantes cirujanos árabes de la época se encuentra Abulcasis (936-1013 d.C.), nacido en Al Zahra, a cinco kilómetros de Córdoba, autor de un tratado de medicina en treinta tomos.

En los capítulos dedicados a la cirugía describe entre otros procedimientos el tratamiento de las fracturas, las amputaciones y la ligadura de las arterias.

En lo que se refiere a las fracturas y luxaciones Abulcasis recoge la tradición hipocrático-galénica, aunque realiza algunas aportaciones propias.

Es especialmente relevante la descripción que hace de la utilización de férulas acolchadas y numerosos tipos de vendajes.

Utiliza vendajes fenestrados en el caso de fracturas complicadas.

También utiliza el yeso en el tratamiento de las fracturas.

Abulcasis describe un método novedoso para el tratamiento de las fracturas del pubis en mujeres, intentando evitar la deformidad secundaria que podría originar lesiones durante el parto.

Para su reducción introduce en la vagina de la paciente una vejiga de cordero que posteriormente hinchaba hasta conseguir una alineación adecuada de los fragmentos.

La medicina islámica alcanzó un gran desarrollo comparada con la occidental, y supo mantener los principios médicos y filosóficos grecolatinos; sin embargo, la cirugía fue despreciada, por su inseguridad y escasa eficacia.

Lamentablemente, la rica y multifacética cultura árabe que comenzó a desarrollarse desde el siglo VII, empezó su debilitamiento progresivo a partir del siglo XIII con la desintegración política del extenso estado árabe.

Aun así, todavía tenemos que mirar con respeto y admiración los grandes aportes científicos y filosóficos que nos legaron los árabes.

Referencias bibliográficas
Multanosky MP. Historia de la Medicina. La Habana: Edit. Academia de Ciencias de Cuba; 1967:120-41.